Fiar y cobrar poco a poco
Fiar es parte del negocio en Cuba. El problema nunca es fiar: es acordarse de quién debe, cuánto y desde cuándo. Eso es lo que hace esta parte de la app, para que no dependa de la libreta ni de la memoria.
Antes de empezar
Enciende las ventas a plazo en Configuración ▸ Ventas a plazo. Mientras esté apagado, en la caja no aparece la forma de pago Fiado.
1. Fiarle a alguien
Se vende como siempre y, al cobrar, se elige Fiado. La app te pide a quién: eliges el cliente de la lista o lo creas ahí mismo con su nombre y su teléfono.
Puedes cobrarle una parte y dejar el resto a deber: lo que entregue se anota y la deuda queda por la diferencia.
2. Tus clientes
Dinero ▸ Clientes. Quién es quién, con su teléfono, para poder llamarlo cuando toque.
3. Quién te debe
Arriba, lo más importante: cuánto te deben en total y el aviso de que ese dinero no está en la caja todavía. Es la cifra que más se confunde con ganancia.
Debajo, cliente por cliente: qué se llevó, qué día y cuánto falta. Cuando venga a pagar, toca Registrar abono, escribe lo que te dio —en pesos o en dólares— y la deuda baja sola.
Cómo saber que salió bien
El abono aparece debajo de la venta («Ya abonó 300 de 2.000») y el total de arriba baja. Cuando termina de pagar, el cliente sale de la lista.
Si algo sale mal
- Fiaste sin poner el cliente. Sin nombre no hay a quién cobrarle: la app lo pide siempre, precisamente por eso.
- Te pagó y no lo anotaste. La deuda sigue viva en la app. Anota el abono con la fecha de hoy: es preferible eso a dejarla abierta.
- «Te deben mucho» y el negocio no tiene dinero. No es casualidad: lo fiado es mercancía que salió y dinero que no entró. Esa pantalla es la que hay que mirar cuando las cuentas no dan.
Y ahora
Para ver el dinero de los turnos ya cerrados, la caja del dueño.